Cementerio de Escenas IV: Sonidos del más allá

Una vez más, volvemos al cementerio para echar un vistazo a las curiosidades musicales del universo Cazafantamas. Desde el tema principal, pasando por el compositor Elmer Bernstein y los cameos en otros medios como videojuegos. ¡Cargad los packs y adelante!

– El origen del tema Ghostbusters hay que rastrearlo hasta el sesudo Egon, Harold Ramis en persona. Según el cómico, “me gusta llevarme reconocimiento por la canción, porque hubo un momento que le dije a Ivan: ‘Necesitamos un canción como la de la serie clásica de Batman. Si tuviéramos una canción en la que un coro gritara: ¡cazafantasmas!, el público respondería gritando al unísono”. A Reitman le encantó la idea, y se la trasladó a los directivos de Columbia Pictures. Pero Lo que estaba claro es que la película necesitaba un tema central.

– Después de algunos intentos infructuosos, el proyecto recayó sobre un joven cantante de Detroit, el afroamericano Ray Parker Jr.. Ray era un amante del soul y el Rhythm and blues que había empezado a despuntar en los 70, colaborando con artistas de la talla de Steve Wonder, Barry White, Aretha Franklyn, Tina Turner o Diana Ross.

grant_g_lewis_6401– El cantante y compositor Huey Lewis denunció a Ray Parker Jr. por plagio. Según Lewis, Parker le había copiado la melodía de una canción suya, “I want a new Drug”, parte de su último disco lanzado en septiembre del año anterior. Los dos músicos llegaron a un acuerdo para evitar pasar por los tribunales, acuerdo que nunca se filtró y que incluía una cláusula que les prohibía volver a hablar del tema. Sim embargo, en 2001, Lewis rompió el silencio admitiendo que Columbia Pictures le había pagado una buena suma para que se olvidara del asunto.

– El tema principal, vino acompañado de un videoclip que también tuvo muy buena recepción. Aquellos años fueron el auténtico boom de los clips musicales gracias al lanzamiento de canal MTV en 1981. Sin embargo, no era un secreto que los cantantes negros tenían dificultades para hacerse un hueco. Michael Jackson rompió ese maleficio con su Thriller en 1983 (el videoclip más exitoso de la historia), y poco después le siguió Ray Parker Jr. con Ghostbusters. El concepto era cuanto menos chocante, porque Ray era un cantante asociado a románticos temas dirigidos al público femenino, nada de fantasmas ni efectos especiales.

26426_Elmer_Bernstein_Wallpaper– El veterano compositor Elmer Bernstein hizo un gran trabajo con la banda sonora. En palabras del director: “Recuerdo cuando tocó el primer tema (la escena de la biblioteca) usando el Ondas Martenot, un instrumento de teclado del siglo XIX que suena como un sintetizador, y consigue ese sonido tan alto, tan espiritual y fantasmal”. Un tono inquietante repartido por diferentes escenas que encajaba muy bien con la producción, porque tampoco resultaba demasiado terrorífico.

– Al contrario que el soundtrack, la BSO no se editó hasta 2006 (dos años después de su muerte), gracias a Sony y el trabajo del sello discográfico Varèse Sarabande. Son 39 pistas (algunas de ellas inéditas) que merece la pena recordar, con un peso fundamental en el ritmo y el tono, reforzando los momentos cómicos y acompañando con intranquilizadores crescendos las escenas más terroríficas.

– El tema de Los Cazafantasmas II (“On our Own”, de Bobby Brown) funcionó de maravilla. El single se mantuvo en el número 1 de las listas R&B americanas durante una semana, y en el número 2 de las mejores 100 canciones del momento durante tres semanas. Como curiosidad, este tema se puede escuchar en el videojuego Grand Thef Auto V, en la emisora Non-Stop Pop FM. Tras la película, Brown logró algunos éxitos más con su tercer disco, antes de casarse con la artista Whitney Houston y comenzar una larga y tortuosa trayectoria de abusos, drogas y alcoholismo. Volvería a la música, pero nunca recuperaría la categoría de estos años.

rundmc– Para la secuela, el grupo Run-D.M.C. se encargó de versionar el tema principal. El trío de Queens formado en 1981 fue uno de los más influyentes en las escena hip hop a lo largo de toda la década, impulsores de la línea new school junto con LL Cool J, los Beastie Boys y Public Enemy. Se le ha calificado muchas veces como “el mejor grupo de Hip Hop de todos los tiempos”, y no es para menos. Entre sus logros está popularizar el género como nadie lo había hecho hasta ese momento, consiguiendo el primer disco de oro, disco de platino y la primera nominación a los Grammy del rap. También fueron los primeros raperos en emitir un videoclip en la MTV y en protagonizar una portada de la Rolling Stone, y los únicos en participar en el legendario concierto Live Aid de 1985.

– En la mayoría de los videojuegos se conservó el tema central, empezando con los primeros de 1984 y sus meritorias versiones de 8 bits en Commodore 64 o Apple II. Incluso en Los Cazafantasmas: El Videojuego se recuperó la banda sonora de Bernstein. Pero más allá de eso, llama la atención que incluyeran la canción como complemento de otros juegos. Se puede tocar en Beatmania IIDX14: Gold y en Lego Rock Band (versiones de consola y Nintendo DS) para exorcizar una mansión poseída por fantasmas. Y bailar en el título de Ubisoft Just Dance 2014, con una coreografía pensada para tres jugadores como los cazafantasmas K-bigpicy un cuarto como Moquete. Un ejemplo más de cómo, a lo largo de las décadas y por muchas versiones y remixes que se hayan hecho, el tema de Ray Parker Jr. sigue siendo el más asociado con la franquicia.

Cementerio de Escenas III: el proyecto maldito

Seguimos nuestro repaso con los intentos por hacer una tercera parte que nunca cuajaron. Muchas curiosidades mientras esperamos al remake de Paul Feig que ya se está rodando y llegará el próximo año:

– La historia de la inexistente tercera parte es larga y tumultuosa como pocas continuaciones que se hayan planeado alguna vez. Para empezar, el con trato original de 1983 establecía que todas las partes interesadas (a saber, Columbia Pictures, Ivan Reitman, Dan Aykroyd, Harold Ramis y Bill Murray) tendrían que dar su visto bueno en el caso de que se quisieran hacer más películas. Con que uno de ellos no aprobara el proyecto, quedaría anulado. Tras la mala recepción de la segunda parte, nadie quería hablar de más filmes y la posibilidad de que hubiera una tercera entrega se diluyó durante los primeros años.

Ghostbusters. Hellbent (fanart)– En los 90 Aykroyd y Ramis escribieron Ghostbusters: Hellbent, una película más enfocada hacia la parte fantástica que las anteriores. En esta nueva vuelta de tuerca, Aykroyd presenta un mundo en el que los cazafantasmas son una gran corporación con docenas de empleados y una flota de ectomóbiles (de hecho, una de las primeras escenas homenajearía el plano en el que el Ecto-1 cruza el puente de Brooklyn, sólo que aquí veríamos docenas de vehículos). Incluso disponen de nuevas versiones como el Ecto-12 o el Ecto-50, un camión modificado con su propia Unidad de Confinamiento.

– En la década de los 2000, el protagonista de Mi novia es una extraterrestre siguió con sus infructuosos intentos de relanzar la franquicia con una tercera parte, de nuevo sin éxito. El principal problema esta vez, más que el estudio, era Bill Murray y su indecisión. Para Sony era fundamental que el alma de los cazafantasmas participase, pero Bill nunca fue amante de las secuelas y menos de las de esta saga tras la decepcionante segunda parte. En ocasiones rechazaba participar, otras argumentaba que sólo participaría si mataban a su personaje al principio, otras que no le importaría hacer un cameo como fantasma.

Peter Venkman fantasma– En 2009 Sony contrató a los guionistas Gene Stupnitsky y Lee Eisenberg (responsables de la comedia Año Uno, dirigida por Ramis) para escribir un guión en el que, una vez más, se cedía protagonismo a una nueva generación de cazafantasmas. Dan hablaba entusiasmado de este nuevo grupo: «Habrá una nueva generación a la que hay que entrenar y una líder que os encantará en cuanto la conozcáis. Habrá docenas de cadetes, chicos y chicas, que aprenderán a usar el separador neuronal o el interceptor interplanetario, nuevos aparatos con los que pueden viajar de dimensión en dimensión”. Incluso anunció el estreno para las navidades de 2012. Las malas lenguas dicen que Murray, tras leer el guión, lo hizo trizas y se lo envió a Aykroyd y Ramis con una nota que decía: “Nadie quiere ver a unos viejos gordos persiguiendo fantasmas”.

– Tras Año Uno el guión de Stupnisky y Eisenberg se desechó y se empezó a trabajar en un nuevo argumento a cargo de Ethan Cohen (responsable de Tropic Thunder o Men in Black III) bajo la supervisión de Ivan Reitman, que volvería como director. En esta nueva trama, el protagonismo recae sobre cuatro estudiantes de Columbia que participan en un experimento de física de partículas. Las investigaciones desencadenan una ruptura en los cuatro planos de la existencia, un problema que sólo un nuevo grupo de cazafantasmas puede resolver. Tras el fallecimiento de Harold Ramis en febrero de 2014, Reitman abandonó la dirección, pero quiso seguir participando como productor. Aunque la muerte de “Egon” podría haber puesto punto y final al proyecto, el estudio aseguró que seguía adelante (hasta se habló de un cameo del fantasma de Spengler), con vistas a empezar a rodar a comienzos de 2015. Nunca siguió adelante.

Cementerio de escenas II: rodando la secuela

Y continuamos con varias anécdotas técnicas de la segunda parte. ¡Ahí van!:

– El cuadro de Vigo está poseído por el espíritu del tirano, que usa a Janosz para encontrar a un bebé en el que poder reencarnarse. “Para el malo queríamos a alguien que hubiera vivido antes, un fantasma de verdad que encarnara el mal”, recuerda Aykroyd. Mientras tanto, Stantz, Spengler y Venkman se hacen pasar por obreros y cavan un agujero en la calle para estudiar los mocos del subsuelo. El color de los mocos no quedó claro hasta el último momento. Después de que Muren probara con el azul o el verde, Reitman optó por un rosa chillón para que destacara sobre los fondos. El equipo de producción creó una nueva fórmula pegajosa y fueron necesarias cuatro mezcladoras de cemento para generar la suficiente sustancia como para llenar un tanque entero. Durante el rodaje de la escena, la mezcla salía de un tanque suspendido en el aire y se deslizaba hasta otro tanque al final del recorrido, desde donde volvía al primer tanque. Así se simuló el río de mocos en el que Ray toma una muestra. Cuando los mocos se vuelven hostiles, Ray huye hacia arriba, con tan mala suerte que golpea un conducto y deja sin luz a media ciudad.

ghostbusters-rtyr– El diseñador Tim Lawrence y otro compañero, Jim Fye, interpretarían a Nunzio y Tony Scoleri, enfundados en trajes de látex y máscaras animatrónicas. En un principio iban a correr por el set del judgado soltando exclamaciones italoamericanas, pero más tarde se decidió que sólo volarían por encima de los asistentes. Para conseguir el efecto, se les grabó sobre un fondo azul, columpiándose por el aire mediante unos arneses, mientras los técnicos controlaban los gestos faciales. Fue duro, tuvieron que pasarse horas colgados dentro de aquellos trajes enormes (sobre todo el gordo Nunzio, 36 kilos de muñeco) pero el resultado fue mucho mejor que si se hubieran animado marionetas con stop motion.

– Después del incidente en el juicio, la empresa vuelve a funcionar a pleno rendimiento, pero queda la cuestión de los mocos rosas, según Egon, “una sustancia psico-reactiva que reacciona a las emociones”. Para demostrarlo, ponen a bailar a una tostadora al rimo del maestro del Rhythm and blues Jackie Wilson. Para conseguir esto, Chuck Gaspar y su equipo de efectos especiales introdujeron diminutos cilindros de aire comprimido en distintas partes del electrodoméstico, conectados a un mando a través del falso cable de la tostadora. A la señal, el equipo activaba los cilindros, que la hacían saltar sobre la mesa de billar. Bill Murray se lo pasó en grande, no dejó de cantar y bailar durante toda la escena.

– Los mocos (la manifestación física de la mala leche de los neoyorkinos) son tan peligrosos que intentan comerse a Óscar cuando su madre iba a darle un inocente baño. Al principio, la escena iba a ser más espectacular. attacked buth tubLa bañera se convertiría en un monstruo con docenas de ojos en forma de pompas de jabón. Dana se asustaría y lanzaría un secador de pelo al monstruo-bañera, cuya electricidad dispersaría los ojos-pompa. En la escena final, salen los mocos del grifo y atacan a Dana como una masa rosa, haciéndola huir. La bañera estaba hecha de silicona blanca para que pareciera porcelana, pero se pudiera doblar. Y la criatura, de gel dieléctrico (el mismo que se usa en implantes mamarios) reforzado con spandex. De esta manera, el moco se podía manejar como si fuera una marioneta y combar hacia dentro como una boca gigante, haciendo huir a Dana y Óscar al apartamento de Peter.

– Después de intentar razonar con el alcalde, Hardemeyer se encarga de encerrar a todo el equipo en un manicomio, mientras una versión fantasmal de Janosz secuestra al hijo de Dana. Es una escena llamativa para la que Peter MacNicol se pasó una sesión de rodaje entera disfrazado de niñera mientras le grababan frente a un croma azul. Para el efecto del brazo estirado que atrapa al bebé se usó un tubo cubierto con el disfraz que bajaba por un palo del mismo azul del fondo (en la composición desaparecería). Dana está dispuesta a todo con tal recuperarlo y por eso entra en el museo segundos antes de que la masa de mocos recubra todo el edificio, convirtiéndose en un muro impenetrable.

– En medio del caos, el alcalde Lenny despide a Hardemeyer y libera a los cazafantasmas para que se hagan cargo del desastre originado en el museo. Ray, Egon, Peter y Winston intentan averiguar cómo traspasar la superficie de mocos sin éxito, arropados por los cientos de extras que se agolparon a las puertas. El equipo de producción solicitó 300 personas, pero aparecieron entre 2000 y 3000, deseosos de salir en Los Cazafantasmas II aunque hubiera que rodar a las cinco de la mañana. Aprovecharon para tomar unos buenos planos generales, pero aquella masa era difícil de controlar. Los neoyorquinos se apiñaban incluso encima de los coches aparcados en la zona y muchos entorpecían el trabajo paseando entre el equipo o por delante de la cámara. Llegó un momento en que era muy difícil trabajar y fue necesario colocar vallas para mantener a los extras alejados de los profesionales del rodaje. No se lo tomaron a mal, porque entre toma y toma disfrutaron de un improvisado show de Bill Murray, que los mantuvo entretenidos.

705036_421100361293643_26735384_o– En las escenas en las que se ve a la Estatua de la Libertad caminando por las calles de Nueva York usaron al especialista Jim Fye disfrazado, con la cara cubierta por una máscara. Fye caminaba sobre una miniatura de la ciudad rodeada de un fondo pintado para darle profundidad y realismo. Después se añadieron los diminutos extras en postproducción (la misma técnica que se usó con Stay Puft Marshmallow Man), un trabajo arduo y complicado de rotoscopia que funcionó a la perfección. Fue la secuencia más complicada a nivel técnico, pero quedó espectacular.